Pela los dientes de ajo. Lava el pimiento, sécalo y córtalo en juliana. Corta la longaniza en rodajas de un centímetro de grosor, aproximadamente.
Pon en una cazuela un poco de aceite de oliva y enciende el fuego a potencia mínima. Echa el pimiento y los dientes de ajo y deja que se sofrían lentamente. Cuando el ajo empiece a cambiar de color, añade la longaniza y sube el fuego para que la longaniza se dore.
2
Mientras se hace el sofrito, pon el agua (o el caldo) a calentar. Cuando esté hirviendo, añade el azafrán y mantenlo al fuego hasta que vayas a utilizarlo.
Cuando el sofrito esté listo, echa el tomate y sofríe hasta que se evapore el caldo.
Añade el arroz y mezcla bien con todo el contenido.
3
Echa el agua y sube el fuego (en una cocina de inducción, con temperatura del 1 al 9, en el número 7), sala y cocina durante 10 minutos.
Por si tu cocina es demasiado potente, pon a calentar un poco más de agua, para tenerla caliente por si notas que tu arroz te pide más.
4
Baja el fuego al mínimo, pero manteniendo el hervor (ahora, pon en el número 4) y cocina otros 7 minutos más. Cuando acabe el tiempo de cocinado, retira la cacerola del fuego, tapa el arroz y déjalo reposar durante 5 minutos antes de comerlo.